No compres los problemas con Hacienda de otro
Antes de comprar, vender o invertir en una empresa, revisamos qué riesgos fiscales ocultos podrías estar asumiendo y cómo protegerte. Mientras todavía estás a tiempo de negociar.
El pasado fiscal no se queda con el vendedor
Cuando compras una empresa no compras solo sus activos y su facturación. Compras también su historia fiscal: lo que declaró mal, lo que dedujo de más, lo que no ingresó y aún no le han reclamado.
Y según cómo compres, participaciones o activos, ese riesgo se reparte de forma muy distinta. En algunos casos, Hacienda puede reclamarte a ti deudas que generó el anterior titular.
Saber en cuál de los dos escenarios estás, y qué significa para ti, es lo primero que revisamos.
La sorpresa que aparece después de firmar
Lo más caro de una compraventa no suele ser el precio: es la contingencia oculta en IVA, en retenciones, en el Impuesto sobre Sociedades o en operaciones entre socios que se destapa en una inspección dos años después de cerrar. Y pagarla te toca a ti.
No se trata de listarte los riesgos para que los busques tú. Se trata de detectarlos y cuantificar su impacto antes de firmar, para que sepas de verdad cuánto vale lo que estás comprando.
Tres pasos, antes de que firmes nada
Me cuentas la operación
Compra, venta o inversión: el contexto, el tamaño y los plazos que manejas.
Reviso y detecto
Analizo la situación fiscal y cuantifico las contingencias y su impacto económico.
Te protejo en el contrato
Recibes el informe y las recomendaciones para blindarte antes de firmar.
Un informe que te dice dónde estás expuesto
Un informe de contingencias fiscales claro: los riesgos relevantes de la operación, una estimación de su impacto económico y las recomendaciones para protegerte en el contrato, con apoyo durante la negociación junto a tu abogado o asesor.
Situaciones en las que conviene revisar
Vas a comprar una empresa o entrar como socio.
Vas a vender la tuya y no quieres perder precio por una sorpresa fiscal.
