Planifica tus impuestos antes, no cuando ya no hay margen
La planificación fiscal consiste en anticipar tus decisiones para pagar lo justo dentro de la ley. Cuando el ejercicio ya ha cerrado, casi todo el margen de ahorro se ha perdido.
Cuando piensas en tus impuestos, casi siempre es tarde
La mayoría de la gente se acuerda de los impuestos cuando toca presentarlos. Pero para entonces las decisiones que de verdad importan (cómo te retribuyes, desde qué estructura operas, cuándo vendes o inviertes) ya están tomadas, y con ellas la factura fiscal.
Planificar es justo lo contrario: mirar hacia delante y ordenar tus decisiones con tiempo, para pagar lo justo dentro de la ley y sin improvisar en el último momento.
Qué decisiones entran en tu planificación fiscal
Una buena planificación fiscal ordena, antes de que ocurran, las decisiones con impacto en lo que pagas: la forma jurídica desde la que operas, cómo te retribuyes como socio o autónomo, cuándo y cómo inviertes, el cierre del ejercicio, y el relevo o la sucesión del patrimonio y del negocio familiar.
Sirve para pymes, autónomos y particulares, y también cuando hay más de un país por medio: la planificación fiscal internacional coordina dónde y cómo tributas para que no pagues dos veces ni te lleves sorpresas. Qué medidas te corresponden a ti depende de tu caso concreto, y es lo que revisamos juntos.
Tres pasos para planificar con cabeza
Reviso tu situación
Tu actividad, tu estructura y tus planes a corto y medio plazo.
Anticipo las decisiones
Qué opciones legales tienes y cómo tributa cada una antes de decidir.
Plan claro y con fechas
Qué hacer, cuándo y con qué ahorro, para que puedas ejecutarlo.
Planificar no es hacer trampas
Planificar no es ocultar, inflar gastos ni jugar al límite. Es tomar buenas decisiones dentro del marco legal, con seguridad jurídica, para que el ahorro sea sólido y defendible si Hacienda pregunta. No te voy a proponer soluciones que te pongan en riesgos innecesarios: busco una estrategia sostenible en el tiempo, y es la forma en la que trabajo.
Momentos en los que conviene planificar
Vas a crear una empresa o constituir una sociedad y no sabes qué forma jurídica te conviene.
Tu negocio crece o cambia de tamaño, pero tu estructura fiscal sigue igual que al principio.
Vas a invertir, vender o repartir beneficios y quieres saber cómo tributará antes de hacerlo.
Preparas una herencia, una sucesión familiar o tienes intereses en varios países.
¿Tienes una decisión importante por delante?
Cuéntame qué tienes en mente (crear una sociedad, invertir, una herencia, mudarte de país) y planificamos la fiscalidad antes de dar el paso. La primera valoración es ver si te compensa.
